Monitorización de APIs que comprueba la respuesta, no solo el código de estado.
Envía la petición real —método, cabeceras, cuerpo, credenciales— y comprueba lo que vuelve: código de estado, campo JSON, palabra clave, tiempo de respuesta. Desde varias regiones europeas a la vez.
La petición que envían tus clientes.
Un endpoint de salud que responde 200 dice poco. Llama a las rutas que importan, como las llaman tus clientes.
Endpoints protegidos, sin falsos 401.
Cada secreto se cifra en reposo y se enmascara en todos los lugares donde se vuelve a leer.
Un 200 con el cuerpo equivocado es una caída.
Cada opción indica qué plan la desbloquea.
Una región que falla no es una caída.
Una API que falla solo en una ruta de red no debería despertar a nadie.
Monitores que viven junto a tu API.
Crea y modifica monitores desde tu pipeline, no solo desde el panel.
Preguntas sobre la monitorización de APIs.
Todas las preguntas → Docs del monitor HTTP →Docs de autenticación →Docs de alertas de tiempo de respuesta →Sí. Basic auth, token Bearer, clave de API, cookie de sesión, OAuth2 client credentials y certificados de cliente (mTLS) están disponibles en todos los planes. Los secretos se cifran en reposo y ni el panel ni la API los devuelven en claro.
Añade una aserción JSONPath, por ejemplo $.status == "ok" o $.queue.size < 100. La comprobación falla si el campo no existe o la comparación es falsa, aunque la API responda 200.
Sí. Elige el método y envía un cuerpo JSON, formulario, XML o texto con tus propias cabeceras. Usa un endpoint sin efectos secundarios o una cuenta de prueba: la petición se ejecuta en cada comprobación.
Cada 5 minutos en Free, cada 60 segundos en Pro y cada 30 segundos en Max y Enterprise, desde hasta 2, 3 o 5 regiones por monitor.
Tu primer monitor en menos de un minuto.
Plan gratuito, sin tarjeta. Alojado y operado en Europa.